A partir de los 50

A partir de los 50

50 años edad dorada

Si te preguntas por las cosas buenas de cumplir 50 años y envejecer, recuerda que cada persona afronta el envejecimiento de forma diferente. Es muy fácil deprimirse, pero una perspectiva más brillante puede hacer que te des cuenta de que los 50 son un momento de celebración y aceptación. Si has tenido la suerte de vivir una vida plena y agradable, eres afortunado. Cumplir 50 años puede significar que es el momento de crear nuevos objetivos para los próximos 50 años.
¿Recuerdas la edad de 40 años, cuando todo el mundo hablaba de estar “sobre la colina”? Pues bien, la edad de 50 años, podría decirse, es la superación de la colina, la superación de la pradera y el paso a cosas más grandes y mejores en el otro lado. Cuando se superan los 50 años, se pueden dejar atrás muchos cuidados y preocupaciones y abrazar la vida. Por supuesto, es inevitable que aparezcan nuevos problemas y dolencias, pero eso es así independientemente de la edad. Una persona de 50 años puede crear mejores hábitos de salud y estar más sana que antes. Al fin y al cabo, “la edad es sólo un número”.
Como puede ver, hay una gran cantidad de cosas buenas al cumplir los 50, siempre que las busque. Mientras celebras los 50 con un gran cumpleaños o una celebración tranquila, haz algunas listas propias. Desde “50 cosas que sé” hasta “50 cosas por las que estar agradecido”, el número tiene muchas posibilidades.

50 años qué ahora

La fragilidad se asocia con un mayor riesgo de varias condiciones de salud, discapacidad y muerte. Los comportamientos saludables se consideran un objetivo potencial para la prevención de la fragilidad, pero la evidencia de estudios anteriores se basa en poblaciones de edad avanzada con seguimientos cortos, lo que hace que los resultados sean susceptibles de sesgo de causalidad inversa. Examinamos las asociaciones de los comportamientos saludables a la edad de 50 años, individualmente y en combinación, así como el cambio de 10 años en el número de comportamientos saludables durante la mediana edad con el riesgo futuro de fragilidad.
Nuestros resultados sugieren que los comportamientos saludables a los 50 años, así como las mejoras en los comportamientos a lo largo de la vida media, están asociados con un menor riesgo de fragilidad más adelante en la vida. Su beneficio se acumula de manera que el riesgo de fragilidad disminuye con un mayor número de comportamientos saludables. Estos resultados sugieren que los comportamientos saludables en la mediana edad son un buen objetivo para la prevención de la fragilidad.
IntroducciónLa previsión de duplicar el número de personas de 60 años o más para el año 2050 [1] hace que los costes de la asistencia sanitaria y social sean un gran reto para el siglo XXI [2]. La prevención se considera importante para hacer frente a las consecuencias individuales y sociales de las condiciones de salud relacionadas con la edad. Aunque el sistema sanitario actual se organiza principalmente en torno a diagnósticos de órganos específicos o de una sola enfermedad, la fragilidad es una medida holística, que refleja un síndrome relacionado con la edad, caracterizado por la vulnerabilidad a los factores de estrés y el deterioro del funcionamiento de varios sistemas fisiológicos [3,4]. Una de cada cuatro personas de 85 años o más es frágil [4], y esta condición se asocia con un mayor riesgo de múltiples resultados de salud, incluyendo trastornos cognitivos [5], fracturas [6], discapacidad [7], ingreso en el hospital y cuidados de larga duración [8], y la muerte [9], por lo que es un objetivo importante para la prevención [4]. Por lo tanto, es importante identificar los factores de riesgo modificables para prevenir o retrasar la aparición de la fragilidad [10-12].

Datos curiosos sobre cumplir 50 años

La publicación de nuevos datos sobre la prevalencia de la osteoporosis en Australia y las repercusiones sanitarias y económicas de esta enfermedad también ha puesto de manifiesto la necesidad de aclarar y reforzar las orientaciones clínicas para los profesionales de la salud que se encuentran en primera línea del tratamiento de la osteoporosis.
Un análisis de la carga de la enfermedad publicado recientemente por Osteoporosis Australia estima que en 2012, 4,74 millones de australianos mayores de 50 años (el 66%) tenían una mala salud ósea, incluyendo más de un millón con osteoporosis.

Citas de los 50 años

La fragilidad se asocia a un mayor riesgo de padecer diversas enfermedades, discapacidad y muerte. Se cree que los comportamientos saludables son un objetivo potencial para la prevención de la fragilidad, pero la evidencia de estudios anteriores se basa en poblaciones de edad avanzada con seguimientos cortos, lo que hace que los resultados sean susceptibles de sesgo de causalidad inversa. Examinamos las asociaciones de los comportamientos saludables a la edad de 50 años, individualmente y en combinación, así como el cambio de 10 años en el número de comportamientos saludables durante la mediana edad con el riesgo futuro de fragilidad.
Nuestros resultados sugieren que los comportamientos saludables a los 50 años, así como las mejoras en los comportamientos a lo largo de la vida media, están asociados con un menor riesgo de fragilidad más adelante en la vida. Su beneficio se acumula de manera que el riesgo de fragilidad disminuye con un mayor número de comportamientos saludables. Estos resultados sugieren que los comportamientos saludables en la mediana edad son un buen objetivo para la prevención de la fragilidad.
IntroducciónLa previsión de duplicar el número de personas de 60 años o más para el año 2050 [1] hace que los costes de la asistencia sanitaria y social sean un gran reto para el siglo XXI [2]. La prevención se considera importante para hacer frente a las consecuencias individuales y sociales de las condiciones de salud relacionadas con la edad. Aunque el sistema sanitario actual se organiza principalmente en torno a diagnósticos de órganos específicos o de una sola enfermedad, la fragilidad es una medida holística, que refleja un síndrome relacionado con la edad, caracterizado por la vulnerabilidad a los factores de estrés y el deterioro del funcionamiento de varios sistemas fisiológicos [3,4]. Una de cada cuatro personas de 85 años o más es frágil [4], y esta condición se asocia con un mayor riesgo de múltiples resultados de salud, incluyendo trastornos cognitivos [5], fracturas [6], discapacidad [7], ingreso en el hospital y cuidados de larga duración [8], y la muerte [9], por lo que es un objetivo importante para la prevención [4]. Por lo tanto, es importante identificar los factores de riesgo modificables para prevenir o retrasar la aparición de la fragilidad [10-12].