Abductor del dedo gordo

Abductor del dedo gordo

Ejercicios para el abductor hallucis

La distensión del abductor hallucis puede darse en personas sedentarias, en guerreros de fin de semana que imponen un aumento repentino de las actividades físicas a músculos atróficos y debilitados o en deportistas que sobrecargan el abductor hallucis por movimientos repetitivos o por un impacto repentino que provoca un desgarro muscular parcial o completo.
El músculo abductor hallucis y su tendón distal van desde el interior del hueso del talón hasta el interior de la falange proximal del dedo gordo. Se encuentra en la cara medial (interna) del pie y del arco, mientras que el ligamento plantar se encuentra en la cara plantar del pie y del arco.
La compleja estructura del pie contiene más de un centenar de tendones, ligamentos y músculos que estabilizan o mueven más de treinta articulaciones entre los veintiséis huesos que proporcionan la estructura para soportar el peso del cuerpo. Los huesos están diseñados para soportar principalmente el peso de nuestro cuerpo, mientras que sólo una pequeña parte del soporte corporal debe ser proporcionada por las estructuras de tejidos blandos circundantes y estabilizadores, entre ellos el ligamento plantar, el complejo músculo-tendón del tibial posterior y el músculo y tendón del abductor hallucis.

Flexor hallucis brevis

El músculo abductor hallucis está situado en el borde medial del pie y contribuye a formar la prominencia que se observa en la región. Se inserta por detrás en la tuberosidad del calcáneo, el retináculo flexor y la aponeurosis plantar[1] Su cuerpo muscular, relativamente grueso por detrás, se aplana al avanzar. Termina en un tendón común con la cabeza medial del flexor hallucis brevis que se inserta en la superficie medial de la base de la primera falange proximal y su hueso sesamoideo relacionado. Su superficie medial es superficial y está cubierta por la fascia del músculo y la piel[2].

Tratamiento del dolor del abductor del dedo gordo

El abductor hallucis (de hallux, que significa “dedo gordo”) es un músculo que se extiende por el arco del pie, comienza en la parte interna del talón y se une a la parte interna del dedo gordo. Ayuda a mover el dedo gordo hacia los lados (como cuando separas los pies para agarrarte al suelo), sostiene el arco y el pie con cada paso que das y soporta una gran cantidad de peso (entre otras funciones más técnicas que ayudan).
La tendinopatía del abductor hallucis (AHT) describe el daño del músculo abductor hallucis por sobrecarga. Esta afección suele pasarse por alto porque sus síntomas se parecen mucho a los de la fascitis plantar, una causa común de dolor en el arco del pie.
La HTA suele ser una lesión por sobrecarga. Cuando el tendón se sobrecarga por un esfuerzo y una presión excesivos o repetitivos, se producen microdesgarros y daños, y comienzan los síntomas dolorosos y la inflamación. Esta sobrecarga puede ser causada por:
El tratamiento comienza con el alivio de los síntomas dolorosos siguiendo los principios PRICE (protección, reposo, hielo, compresión y elevación). A continuación, se centra en facilitar la curación y la reparación del tendón, y en reducir la probabilidad de futuras recidivas. Esto puede implicar:

Torsión del abductor alucis

Saltar al contenido principalBuscarSuniones – ¡Deje de sentir ese dolor! Actualizado: May 4Los juanetes (Hallus Abducto Valgus) son un problema común del pie que afecta a la articulación de la base del dedo gordo (primera articulación metatarsofalángica). En latín, “juanete” significa agrandamiento, mientras que “hallux abducto valgus (HAV)” se refiere a una flexión hacia dentro del dedo gordo, como se ve en la siguiente imagen. Como puede ver, el dedo gordo se dobla hacia dentro, hacia los otros dedos, mientras que el hueso que está detrás de él (el primer metatarsiano) empuja hacia fuera. Esto crea una tensión considerable en la articulación (primera articulación metatarsofalángica). Debido a esta flexión hacia dentro, se crea un ángulo agudo en la articulación del dedo gordo, lo que da lugar a la formación de un juanete. Al principio, este agrandamiento se compone de tejido hinchado que se irrita con cualquier presión externa (por ejemplo, zapatos apretados). Con el tiempo, este tejido hinchado se engrosa hasta formar un bulto muy grande o juanete.
Existe una relación evidente entre los juanetes y el calzado, ya que los juanetes no se dan en las culturas que van descalzas. Los tacones altos, los zapatos puntiagudos, las zapatillas de ballet, los zapatos excesivamente apretados, las botas de esquí e incluso las botas de vaquero suelen provocar la aparición de juanetes. También los arcos bajos, los pies planos y la hipermovilidad de las articulaciones y los tendones aumentan el riesgo de desarrollar juanetes.