Dolor gluteo izquierdo y cadera

Dolor gluteo izquierdo y cadera

Dolor de espalda y cadera en un lado

Si alguna vez ha sentido dolor en la cadera, dolor en el centro de la nalga o dolor en la parte posterior de la pierna, es probable que esté sufriendo (al menos parcialmente) el síndrome del piriforme, que puede causar síntomas de ciática. ¿Qué es el músculo piriforme? Está situado en la región de las nalgas y va desde el sacro (pelvis) hasta el hueso exterior de la cadera (trocánter). El músculo piriforme trabaja en exceso, especialmente en las personas que corren. Los músculos de la región glútea y sus alrededores ayudan a realizar 3 movimientos corporales:
El músculo piriforme es un objetivo de las lesiones por movimientos repetitivos (RMI). La RMI se produce cuando un músculo se ve obligado a actuar por encima de su nivel de capacidad, no se le da suficiente tiempo de recuperación y debe volver a actuar. La respuesta típica del músculo piriforme, o de cualquier otro músculo, es contraerse, es decir, la respuesta defensiva del músculo. En los corredores, la tensión del músculo piriforme puede manifestarse de varias maneras.
El primer síntoma que sugiere el síndrome del piriforme es el dolor en el hueso exterior de la cadera y alrededor de él. El músculo piriforme tenso puede producir un aumento de la tensión entre las inserciones tendinosas del músculo en la parte delantera (anterior) del sacro y el trocánter (hueso de la cadera). Esto puede provocar una bursitis articular, que se traduce en molestias y dolor. La bursitis es una inflamación de la bolsa llena de líquido de la articulación de la cadera que puede desarrollarse como reacción al aumento de la tensión articular.

Dolor de nalgas al acostarse

Se cree que la disfunción de la articulación sacroilíaca provoca dolor lumbar y/o dolor en las piernas. El dolor en las piernas puede ser particularmente difícil y puede sentirse similar a la ciática o al dolor causado por una hernia de disco lumbar. La articulación sacroilíaca se encuentra junto a la parte inferior de la columna vertebral, por debajo de la columna lumbar y por encima del coxis. Conecta el sacro (el hueso triangular de la parte inferior de la columna vertebral) con la pelvis (cresta ilíaca).
Los síntomas más comunes para los pacientes son el dolor lumbar y las siguientes sensaciones en las extremidades inferiores: dolor, entumecimiento, hormigueo, debilidad, dolor de pelvis/glúteos, dolor de cadera/glúteos, sensación de inestabilidad en las piernas (que se doblan, que ceden), alteración de los patrones de sueño, alteración de los patrones de sedestación (incapacidad para sentarse durante mucho tiempo, sentarse en un lado), dolor al pasar de estar sentado a estar de pie.
Poco movimiento (hipomovilidad o fijación): El dolor se suele sentir en un lado de la parte baja de la espalda o de las nalgas y puede irradiarse hacia la pierna. El dolor suele permanecer por encima de la rodilla, pero a veces puede extenderse al tobillo o al pie. El dolor es similar al de la ciática -o dolor que se irradia por el nervio ciático- y está causado por una radiculopatía.

Dolor del nervio ciático

El dolor en la región de los glúteos, también conocido como cadera posterior, es comúnmente tratado en la sala de tratamiento de fisioterapia. Aunque hemos utilizado un juego de palabras en el título, en realidad no es un asunto de risa, y cualquiera que haya tenido dolor de glúteos le dirá lo incómodo que puede ser.
El piriforme es un músculo pequeño y plano situado en la parte profunda del glúteo (debajo de las nalgas). Curiosamente, en el 85% de las personas el nervio ciático discurre junto al músculo, pero en el 15-17% de nosotros el nervio ciático atraviesa el músculo, lo que puede explicar que algunas personas sean más susceptibles de padecer el síndrome del piriforme.Se agrava al sentarse, al ejercer presión sobre la región de las nalgas (por ejemplo, al llevar una cartera en el bolsillo trasero), al conducir y al subir una cuesta.El dolor puede situarse localmente en la nalga o también puede remitirse hacia la pierna (siguiendo el patrón del nervio ciático).
El músculo isquiotibial se une al hueso del asiento mediante un tendón, llamado isquiotibial proximal o isquiotibial alto. El dolor se produce normalmente en la región inferior de la nalga y empeora al sentarse, al inclinarse hacia delante, al caminar en pendiente o al estirar el músculo isquiotibial. Este dolor puede comenzar a veces después de haber corrido más, haber subido una cuesta o ser nuevo en el deporte. El músculo isquiotibial proximal también puede resultar problemático después de pasar mucho tiempo sentado o conduciendo.

Dolor agudo en las nalgas al caminar

El dolor de la articulación sacroilíaca (SI) se siente en la parte baja de la espalda y en las nalgas. El dolor está causado por daños o lesiones en la articulación entre la columna vertebral y la cadera. El dolor sacroilíaco puede simular otras afecciones, como una hernia discal o un problema de cadera. Es importante un diagnóstico preciso para determinar el origen del dolor. La fisioterapia, los ejercicios de estiramiento, la medicación para el dolor y las inyecciones en la articulación se utilizan primero para controlar los síntomas. Puede recomendarse la cirugía para fusionar la articulación y detener el movimiento doloroso.
Las articulaciones SI están situadas entre los huesos ilíacos y el sacro, conectando la columna vertebral con las caderas. Las dos articulaciones proporcionan apoyo y estabilidad, y desempeñan un papel importante en la absorción del impacto al caminar y levantar objetos. Desde la espalda, las articulaciones SI se sitúan por debajo de la cintura, donde son visibles dos hoyuelos.
Unos ligamentos y músculos fuertes sostienen las articulaciones SI. La articulación tiene un movimiento muy reducido para la flexibilidad normal del cuerpo. A medida que envejecemos, los huesos se vuelven artríticos y los ligamentos se endurecen. Cuando el cartílago se desgasta, los huesos pueden rozar entre sí causando dolor (Fig. 1). La articulación SI es una articulación sinovial llena de líquido. Este tipo de articulación tiene terminaciones nerviosas libres que pueden causar dolor crónico si la articulación se degenera o no se mueve correctamente.