La postura del perro

La postura del perro

tabla de posturas del perro

ambos pies extendidos delante de él.    ¿Cómo se ven cuando intentan ponerse de pie?    ¿Están luchando por poner las patas debajo de ellos o se levantan con las patas delanteras?    ¿Qué aspecto tiene su espalda?    ¿Está encorvada como la de su compañero de trabajo en la oficina, que pasa horas sobre el teclado?    Este descuido aparentemente minúsculo de la postura adecuada es en realidad bastante importante en la salud general de cualquier perro, ya sea un compañero de paseo por la manzana o un atleta de alto nivel.    Empecemos por lo básico.
¿Qué es una postura correcta?    Si observa la imagen de la derecha, podemos desglosarlo.    Observe las extremidades traseras bien recogidas. Flexionadas y colocadas directamente debajo del cuerpo del perro.    Fíjese en la posición erguida de su espalda y en la colocación uniforme de las extremidades delanteras.    Cuando el perro comienza en esta posición, es capaz de hacer la transición a la posición de pie empujando con el mismo impulso de ambas extremidades traseras.    Y al hacerlo, no está sobrecargando o forzando las extremidades traseras o delanteras.    Esta sentada correcta también se utiliza como base o fundamento para muchos de los ejercicios específicos que utilizamos aquí para el fortalecimiento básico.    Si un paciente no puede ponerse en esta posición, empezamos a enseñarle de nuevo o utilizamos una versión modificada si físicamente no puede (osteoartritis severa (OA) que causa una disminución del ROM).

el lenguaje corporal del perro con otros perros

El lenguaje corporal de los perros es una forma de comunicación no verbal mediante la cual los perros pueden expresar emociones e intenciones a través de los movimientos corporales[1][2] Se refiere a la interpretación de la postura y el comportamiento de las especies del género Canis. Esta forma de comunicación visual se utiliza generalmente para identificar las emociones e intenciones de los perros domésticos, aunque también puede aplicarse a los caninos salvajes, como los lobos[3]. Entender el lenguaje corporal de los perros es particularmente importante para prevenir las mordeduras de perros, especialmente de niños[4].
Esta comunicación puede producirse entre perros o durante una interacción entre perros y humanos. Estos movimientos implican principalmente la cola, las orejas y la cabeza/cuerpo[1]. El movimiento de la cola es uno de los más comunes que utilizan los perros para comunicarse[5][6] Además, el aplanamiento o la elevación de las orejas son movimientos típicos realizados con las orejas[2] En cuanto a la cabeza/cuerpo, es interesante estudiar el giro de la cabeza, así como la postura general del perro[1].
Como los perros se comunican de forma diferente a los humanos, a éstos les resulta más difícil interpretar sus estados emocionales. Al centrarse en las combinaciones de movimientos que realizan los perros y estudiar las secuelas de dichas secuencias, los humanos pueden atribuir diferentes estados emocionales (es decir, satisfacción, miedo o agresión) como resultado del lenguaje corporal del perro[1].

lenguaje corporal del perro protector

Los perros se comunican entre sí y con nosotros mediante su propio y elegante lenguaje no verbal. Estos consejos se centran en siete aspectos importantes del cuerpo del perro: los ojos, las orejas, la boca, la cola, el sudor y la postura/movimiento general del cuerpo. El personal y los voluntarios pueden utilizar esta información para interpretar lo que siente el animal.
Al mirar los ojos del perro, hay que prestar atención a la parte blanca del ojo (la esclerótica) y tener en cuenta el enfoque y la intensidad de la mirada del perro. Cuando un perro se siente tenso, sus ojos pueden parecer más redondos de lo normal, o pueden mostrar mucho blanco alrededor del exterior (a veces conocido como “ojo de ballena”).
Un perro temeroso o tenso suele mantener la boca cerrada y puede echar los labios hacia atrás en las comisuras (también conocido como “labio largo”). Un perro que jadea y que cierra repentinamente la boca en respuesta a algo en el entorno también puede estar indicando un aumento del estrés. El babeo cuando no hay comida también puede ser un signo de miedo o estrés extremos.
Un perro que muestra una advertencia física puede arrugar la parte superior de su hocico, a menudo tirando de sus labios hacia arriba verticalmente para mostrar sus dientes delanteros. Esto se llama “arruga ofensiva”. El hocico se arruga y la comisura de la boca es corta y forma una C. Esta advertencia suele ir acompañada de una frente tensa y unos ojos duros.  El perro también puede crecer – todas las advertencias muy claras para cualquier persona que se acerque.

tabla de lenguaje corporal del perro pdf

Cuando pensamos en las actividades de nuestros perros, normalmente nos imaginamos sus juegos, sus “trabajos” o su tranquilo reposo en nuestro regazo o sofá. Sin embargo, en todos los animales la capacidad de estar tranquilos en reposo es de vital importancia para la salud y la solidez. Muchos propietarios de perros no se dan cuenta de que la razón por la que sus perros se tiran al suelo en cuanto descansan puede ser que tienen problemas posturales que hacen que les resulte incómodo o cansado estar de pie durante mucho tiempo. En cierto modo, estar de pie es más difícil que moverse. Piensa en montar en bicicleta: cuanto más rápido vayas, más fácil te resultará.  Disponemos de muchos mecanismos de equilibrio en movimiento que no están disponibles para estar de pie. ¿Qué hace falta para estar de pie? Mucho, en realidad.
Los animales que corren, incluidos los humanos, tienen múltiples centros en el cerebro dedicados al control postural. Su trabajo consiste en coordinar las señales procedentes de muchas partes del cuerpo sobre la ubicación de las extremidades, el tronco y la cabeza en el espacio, en relación con los demás y con el suelo. Es como un gran centro de control del tráfico aéreo en el que se toman decisiones inconscientes sobre la postura y el movimiento a partir de la información procedente de los pies, las articulaciones, los músculos, el oído interno, los ojos y la mandíbula. La información se coordina, se analiza y luego se envía a los centros de movimiento del cerebro para generar la postura o la marcha. Muchos sabemos que cuando alguien tiene una infección en el oído interno su equilibrio y coordinación pueden verse afectados, pero algunas de las otras entradas para la postura y el equilibrio no son tan conocidas. Por ejemplo, dependemos en gran medida de nuestros ojos para mantener el equilibrio.