Posturas de pie yoga

Posturas de pie yoga

Drishti

(veer-ah-bah-DRAHS-anna)Virabhadra = el nombre de un feroz guerrero, una encarnación de Shiva, descrito como poseedor de mil cabezas, mil ojos y mil pies, blandiendo mil garrotes y vistiendo una piel de tigre
Ponte en Tadasana (postura de la montaña). Con una exhalación, pise o salte ligeramente los pies a una distancia de 3 1/2 a 4 pies. Levante los brazos paralelos al suelo y extiéndalos activamente hacia los lados, con los omóplatos abiertos y las palmas hacia abajo.
Gire el pie derecho ligeramente hacia la derecha y el izquierdo hacia la izquierda 90 grados. Alinee el talón izquierdo con el derecho. Reafirme los muslos y gire el muslo izquierdo hacia fuera de modo que el centro de la rótula izquierda esté en línea con el centro del tobillo izquierdo.
Exhale y doble la rodilla izquierda sobre el tobillo izquierdo, de modo que la espinilla quede perpendicular al suelo. Si es posible, lleve el muslo izquierdo paralelo al suelo. Ancle este movimiento de la rodilla izquierda fortaleciendo la pierna derecha y presionando el talón exterior derecho firmemente contra el suelo.
Estire los brazos desde el espacio entre los omóplatos, paralelos al suelo. No incline el torso sobre el muslo izquierdo: Mantenga los lados del torso igualmente largos y los hombros directamente sobre la pelvis. Presiona el coxis ligeramente hacia el pubis. Gira la cabeza hacia la izquierda y mira por encima de los dedos.

Nombres de las posturas de yoga de pie

Las asanas de pie son las posturas de yoga o asanas con uno o ambos pies en el suelo, y el cuerpo más o menos erguido. Son uno de los rasgos más distintivos del yoga moderno como ejercicio. Hasta el siglo XX había muy pocas, el mejor ejemplo es la Vrikshasana, la postura del árbol. Desde la época de Krishnamacharya en Mysore, se han creado muchas posturas de pie. Se han identificado dos fuentes principales de estas asanas: la secuencia de ejercicios Surya Namaskar (el saludo al sol); y la gimnasia ampliamente practicada en la India de la época, basada en la cultura física imperante.
El origen de las asanas de pie ha sido controvertido desde que Mark Singleton argumentó en 2010 que algunas formas de yoga moderno representan una reelaboración radical del hatha yoga, en particular añadiendo asanas de pie y transiciones (vinyasas) entre ellas, y suprimiendo la mayoría de los aspectos no posturales del yoga, en lugar de una continuación fluida de las antiguas tradiciones. Estos cambios permitieron que el yoga se practicara como una secuencia fluida de movimientos en lugar de posturas estáticas, y a su vez esto permitió que las sesiones se centraran en el ejercicio aeróbico.

Ardha matsyendr…

Hay muchas razones para añadir el yoga a tu rutina diaria: Puede mejorar la flexibilidad, ayudar a la digestión, promover un mejor sueño y apoyar la salud mental, entre otros beneficios. Por no hablar de que es un tipo de ejercicio que se puede hacer prácticamente en cualquier lugar. Las posturas de yoga de pie no sólo son una opción conveniente para estirarse y fortalecerse durante el día, sino que también son fantásticas para desarrollar el equilibrio y la estabilidad. Por lo general, estas posturas se mantienen durante un período de tiempo más corto y tienden a ser bastante energizantes. A continuación, hemos recopilado 15 posturas de yoga de pie -con sus nombres en inglés y sánscrito- demostradas por los instructores de yoga Phyllicia Bonanno y Juanina Kocher:

Tabla de posturas de yoga de pie

Las posturas de pie son fuertes asanas dinámicas que pueden ser difíciles de realizar inicialmente. Cuando se enseñan y se realizan correctamente, las posturas de pie educan las piernas, enseñándoles a enderezarse y a soportar el peso del cuerpo correctamente. Para muchas personas, las piernas son inherentemente tamásicas (apagadas, pesadas, inertes) y necesitan aprender a ser más rajásicas (activas, dinámicas).
A menudo digo a los alumnos que tienen que aprender a “activar” los músculos del cuádriceps para poder levantar las rodillas. La mayoría de los alumnos entienden lo que digo, pero al principio les resulta difícil activar el músculo del muslo, que puede haber estado “dormido” durante muchos años. La vía nerviosa que va del cerebro al cuádriceps y que permite enviar el mensaje “sube los muslos” está inactiva. Se necesita tiempo para (re)establecer este vínculo. Una vez que los nervios pueden enviar el mensaje para activar estos músculos, resulta más fácil. Y por eso esta práctica requiere enfoque y concentración, para que te vuelvas experto en enviar mensajes a las distintas partes del cuerpo para activarlas.