Posturas en el embarazo

Posturas en el embarazo

Posición sentada en el trimestre durante el embarazo

El artículo, al igual que el libro, se divide en el primer trimestre, el segundo trimestre, el tercer trimestre y la recuperación. Cada sección contiene 8 posturas de yoga extraídas de Your Strong, Sexy Pregnancy. El propio libro contiene más de 100 posturas con mucho más detalle. Este artículo sólo ofrece un fragmento del libro.
En su libro, Desi afirma que durante el embarazo, cada día es una aventura. Los cambios en tu cuerpo, tu mente y tus emociones pueden ocurrir a diario. La información es poderosa y resulta útil conocer los enormes cambios que se producen en tu cuerpo durante el primer trimestre. No hay dos embarazos iguales, ni siquiera para la misma madre, pero hay algunos temas comunes durante cada trimestre.
La fatiga suele estar presente durante este periodo debido a todos los cambios físicos que se producen en tu cuerpo. Integrar algunas técnicas sencillas de resistencia puede ayudar a aliviar la fatiga. A algunas mamás les puede parecer contradictorio hacer ejercicio cuando están fatigadas, pero un poco de ejercicio suave puede ayudar a aumentar su energía.

¿qué posiciones deben evitarse durante el embarazo?

Gran parte del dolor de espalda que se experimenta durante el embarazo está relacionado con la tensión que ejerce sobre la espalda el peso del bebé en crecimiento. Adoptar una postura adecuada puede ayudar a prevenir e incluso aliviar parte del dolor. Aquí tienes algunos consejos que te ayudarán a mantener una buena postura en varias posiciones.
Cuando tu cuerpo está alineado -cuando utilizas una postura adecuada- puedes imaginar una línea recta que va desde tus orejas hasta tus hombros, y hasta tus caderas y rodillas. Mantener la barbilla metida y levantar la cabeza y los hombros te ayuda a mantenerte erguido. Mete o inclina la pelvis hacia delante para evitar que la parte inferior de la espalda se arquee en una posición de vaivén.

Posición sentada en el embarazo con foto

Es habitual que las mujeres se quejen de dolor de cuello, espalda baja y/o pelvis durante el embarazo. Sin embargo, eso no significa que sea normal. Hay cosas que puedes hacer ahora para prevenir o disminuir estos dolores. Prestar atención a la postura y moverse de forma correcta le ayudará a aliviar sus molestias y le permitirá disfrutar mejor de esta emocionante etapa.
Es importante mantener una alineación óptima mientras duerme para disminuir la tensión en las articulaciones y mejorar su capacidad de descanso nocturno. Acostarse sobre el lado izquierdo permitirá que se produzca la mejor circulación entre usted y su bebé en crecimiento.    Al acostarse de lado, asegúrese de que el cuello esté bien apoyado en una almohada y esté alineado con la parte superior de la espalda. Para disminuir el dolor en la zona de la pelvis y la cadera, asegúrate de utilizar suficientes almohadas entre las rodillas. La parte superior de la cadera, la rodilla y el tobillo deben estar en línea recta y las almohadas deben apoyarlos todos. Coloque una almohada horizontalmente sobre la parte inferior de la cadera y el vientre para disminuir el dolor de cadera y de espalda. Para obtener un apoyo adicional para la espalda, enrolla una almohada a lo largo y colócala debajo de la espalda, empezando por los hombros hasta las nalgas. Existen almohadas para embarazadas que puedes comprar para realizar algunas de estas funciones. Sin embargo, asegúrese de seguir estos principios para obtener un alivio óptimo.

Malas posturas durante el embarazo

Durante el embarazo se producen muchos cambios en el sistema musculoesquelético como mecanismo de compensación para el crecimiento del feto. Esto puede tener un impacto significativo en la postura, el equilibrio y la marcha. Si no se cuidan adecuadamente, estos cambios pueden provocar dolores de espalda, caídas, divaricación de los rectos y falta de autoestima y confianza. En este artículo, analizamos en detalle los mecanismos subyacentes a esos cambios y las medidas preventivas que pueden tomarse durante el embarazo.
Las personas suelen desarrollar una mala postura a lo largo de los años por falta de conocimiento y conciencia. En consecuencia, la corrección de la postura durante el período de embarazo puede resultar difícil. Por lo tanto, una pequeña corrección cada vez es la clave.
El objetivo de una buena postura es asegurar el mantenimiento de estas cuatro curvaturas y corregir cualquier exageración de cualquier curvatura que pueda desarrollarse como mecanismo de compensación durante el embarazo. Así se garantiza que el cuerpo utilice la menor cantidad de energía para obtener la posición deseada y la menor tensión en los músculos implicados en esa acción.